| CONVERSIÓN
DE ARTRODESIS EN PRÓTESIS TOTAL DE CADERA |
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La
artrodesis de cadera (dejar rígida o fusionada la cadera)
está indicada en casos de infección o artritis
séptica (hace unos años era muy frecuente por
la tuberculosis), artrosis postraumática en trabajadores
manuales que cogen pesos, pseudoartrosis o no consolidación
de fracturas del cuello femoral o luxación congénita
de cadera.
El bloque óseo de fusión puede ser “intrarticular”
(las referencias anatómicas del fémur proximal
son identificables) o “extraarticular” (estas referencias
se han perdido por la cirugía o la deformidad), complicando
aún mas esta difícil intervención quirúrgica.
Esta
operación provoca problemas a medio-largo plazo como
aumento de cargas en la columna lumbosacra con dolores de espalda,
aumento de la rotación pélvica con transferencia
de cargas a la rodilla, tobillo y pie. A largo plazo se traduce
en artrosis de la columna (60%), rodilla del mismo lado (30-75%)
o del contrario (15-30%), artrosis de la cadera del lado contrario
(15-30%) y cojera intensa en más del > 50% de los
casos.
Estas
son las causas que constituyen la indicación de reconvertir
la artrodesis en una prótesis de cadera con el objetivo
de: aliviar el dolor de espalda, de la rodilla y del tobillo
contrarios y del mismo lado, recuperar la movilidad de la cadera
que estaba perdida e igualar la longitud de las piernas en aquellos
casos en que la diferencia sea muy importante.
Los principios
que rigen la cirugía de desartrodesis son:
• Planificación: abordaje transtrocantérico
o posterolateral
• Delimitar el bloque de fusión
• Utilizar escopia (Rx) durante la intervención,
en defectos extraarticulares, o para determinar la posición
del cotilo
• Colocar el cotilo en el centro de rotación natural
• Restitución biomecánica de la cadera
• Corregir deformidades femorales coexistentes
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DEFORMIDAD
EXTRAARTICULAR
PUENTES
DE HUESO DESDE TROCANTER HASTA EL ILIACO
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| OPINIÓN
DE LOS AUTORES Entre
los factores que afectan al resultado funcional y supervivencia
de una prótesis de cadera sobre una fusión previa
se enumeran la edad, como en cualquier prótesis de cadera
o rodilla, la coexistencia de deformidades femorales, como en
otros procedimientos de revisión, y el estado de las
articulaciones vecinas.
En nuestra experiencia con más de 20 casos operados,
una de las series clínicas más largas de la literatura
reciente, los resultados de la reconversión de artrodesis
en prótesis total de cadera, son satisfactorios en cuanto
a alivio del dolor de espalda (80-95% de los casos) y de las
articulaciones vecinas (70%): cadera contraria, rodilla del
mismo lado y del lado contrario. Se produce una mejoría
de la función de la cadera y de la función global
del paciente.
Aunque, en algunos casos, puede persistir una leve cojera residual
dependiendo de la integridad de la musculatura glútea,
que puede estar dañada por las operaciones previas, con
la cirugía se pueden corregir e igualar grandes diferencias
de longitud de las piernas y recuperar la movilidad de la cadera
con lo que los pacientes mejoran en su calidad de vida (sentarse,
viajar en un coche, aseo personal….).
La recuperación de la movilidad suele ser muy buena,
aunque menor que en una cadera sana, pero algunos pacientes
necesitan usar un bastón, dependiendo del estado de la
musculatura glútea, de las articulaciones vecinas y de
su edad y condición física.
Los pacientes con artrosis muy evolucionada de las rodillas
suelen requerir, en una segunda intervención, la colocación
de una prótesis en la rodilla. Al devolver a la cadera
su función y movilidad normal y mejorar el balance de
la columna y de otras articulaciones la prótesis de rodilla
no tiene tantas exigencias mecánicas, por lo que se previene
el aflojamiento precoz de la misma.
Es muy importante destacar que el tiempo transcurrido desde
la fusión o rigidez de la cadera no es un factor que
condicione la indicación de desbloquear o desartrodesar
la articulación, ni que afecte al resultado de la prótesis
tras la reconversión. Además la función
de la cadera después de devolverle la movilidad puede
mejorar durante años.
El cumplimiento de los principios de tratamiento expuestos y
el detallado análisis de los objetivos y de las expectativas
con nuestros pacientes son las claves para obtener un resultado
muy satisfactorio, por lo que es fundamental que el médico
proporcione una información veraz y objetiva, basada
en su propia experiencia y en la literatura científica.
A continuación se ilustran algunos casos operados por
el equipo.
CASO
1.
Mujer de 67 años,
consulta por dolor severo de la columna y de la rodilla izquierda.
La pierna de la fusión tiene un acortamiento de 3 cm
con respecto a la sana. La deformidad se considera intraarticular
(la anatomía de la región proximal del fémur
está mas o menos conservada).
Se colocó una prótesis con un resultado excelente.
La paciente mejoró del dolor de la columna y de la rodilla,
camina más de 3 horas, ayudada con un bastón,
sin dolor y la longitud de las piernas prácticamente
se ha igualado.
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CASO
2.
Mujer de 77 años
a quien se le dejó la cadera rígida con 17 años
por una artrosis secundaría a una displasia del desarrollo
de la cadera. Se le realizó una osteotomía de
rotación del fémur, aumentando la deformidad en
rotación externa. El caso se corresponde a una deformidad
extraarticular, puesto que la forma o anatomía de la
parte proximal del fémur se ha perdido, lo que complica
la técnica quirúrgica.
Consulta por dolor invalidante de espalda, donde se objetiva
artrosis y escoliosis. La pierna tiene un acortamiento de 3.5
cm. Tras la intervención con una prótesis modular
se corrigió la diferencia de longitud, camina sin dolor
ni cojera ni bastón. Baila, no tiene restricciones y
ha recuperado la movilidad de la cadera.
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CASO
3.
Varon de 76 años
que con la cadera rígida por fractura de cotilo sobre
cadera protrusa a la edad de 70 años. Fue una fusión
postraumática con un acortamiento de 1 cm. Consulta por
dolor y artrosis de la rodilla que mejoraron tras devolver la
movilidad y la función a la cadera mediante una prótesis.
Camina sin dolor, la longitud de las piernas se ha igualado.
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CASO 4.
Mujer
de 62 años. Se le fusionó la cadera en la juventud
por tuberculosis. Consulta por dolor lumbosacro, artrosis y
dolor intenso de las rodillas. Tenía un acortamiento
de 4.5 cm en esa pierna. Con la cirugía (desartrodesis)
se alargó 3 cm la pierna, quedando una diferencia residual
de 1.5 cm. Posteriormente se colocó una prótesis
en ambas rodillas. El resultado es excelente, sin dolor, con
buena movilidad de la cadera y la necesidad de usar un bastó
sólo
para las caminatas prolongadas.
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CASO 5.
Mujer
de 26 años que llevaba 15 cirugías (alargamientos,
fusión selectiva de las zonas de crecimiento, descenso
del trocanter, artrodesis con placa y clavo) sobre la cadera
izquierda por una infección de cadera a los 3 años.
Se cayó y se le desmontó la síntesis con
placa y tornillos, lo que le provocaba dolor e impotencia funcional.
Se le colocó una prótesis de cadera con un vástago
femoral largo, corrigiendo la deformidad del fémur que
estaba angulado por las operaciones previas.
Tras la prótesis ha recuperado la movilidad de la cadera
(120º de flexión, 45º de separación
y aproximación, 40º de rotación interna y
25 externa) de forma casi completa, camina sin bastón,
ha completado dos embarazos sin complicaciones. No tiene limitación
pero, tras múltiples cirugías le queda una discreta
cojera residual por déficit de la musculatura glútea.
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CASO
6.
Mujer de 64 años
con lesión de la cadera con 4 años. Consulta por
dolor lumbar con artrosis y espondilolistesis (desplazamiento
de una vértebra respecto a otra). Tenía un acortamiento
de 2 cm de esa pierna. El defecto se considera extraarticular,
la forma de la región del fémur proximal se ha
perdido y existen bloques de hueso que van desde los trocánteres
hasta la pelvis.
Tras la reconversión de la artrodesis a prótesis,
utilizando un sistema modular con cabeza de 36 mm de diámetro
y con autoinjerto de hueso, la paciente está sin dolor.
No usa bastón y la longitud de las piernas se ha igualado.
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CASO
7.
Mujer
de 62 años. Fusión de la cadera a la edad de 12
años por tuberculosis. Deformidad extraarticular y deformidad
asociada del fémur. El tobillo también había
sido fusionado por lo que tenía dos articulaciones rígidas
y ya le había sido colocada una prótesis en la
rodilla. El acortamiento de esa extremidad era de 4.5 cm y consultaba
por dolor lumbar y del resto de las articulaciones.
Se colocó una prótesis modular, se alargo la pierna
4 cm, quedando un acortamiento residual de medio cm, se corrigió
la oblicuidad de la pelvis. La paciente está indolora,
con buena recuperación de la movilidad de la cadera.
El resultado es excelente. Persiste una debilidad de la musculatura
glútea que, cuando camina largas distancias, condiciona
una leve cojera. |
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CASO 8.
Varón de
75 años con una cadera fusionada y prótesis total
de cadera aflojada y con un defecto masivo de hueso en el lado
contrario.
Se le recambió la prótesis aflojada utilizando
un vástago largo de Wagner y un cotilo modular de tantalio.
A los tres meses se le realizó la reconversión
de la fusión de cadera y se colocó una prótesis
de fijación proximal. Se corrigió la báscula
u oblicuidad de la pelvis, el paciente camina sin dolor, ni
cojera, ni restricción. La restitución del centro
de rotación fue óptima en el lado de la fusión
de cadera y se dejó un centro de rotación alto
en el lado del defecto. No usa muletas y el resultado es excelente.
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